La interpretación de la enfermedad y los dioses en la sociedad azteca
En tiempos pasados, especificamente en el apogeo de la cultura azteca la creencia politeísta predominaba en los miembros de la sociedad. Los indígenas creían que cada uno de los elementos de la naturaleza y los fenómenos que esta presentaba eran producidos por deidades omnipotentes que controlaban cada uno de estos elementos, como el agua, el clima, las cosechas, la vida y la muerte.
Al igual que la naturaleza, el proceso de vida y muerte, así como el de salud y enfermedad, también eran atribuidos a dioses y diosas que según las antiguas creencias permitían la buena salud, recuperarlo o mandar la enfermedad como castigo por no seguir sus rituales o faltarles al respeto con algún acto por parte de los mortales.
Como se sabe ya en esta época la medicina curativa ya se emplea por miembros específicos de la sociedad que se encargaban de cuidar o tratar de curar las enfermedades por medio de la herbolaria y la chamaneria, se consideraba que este tipo de individuos tenían el don, otorgado por los dioses, de curar y mantener la salud.
Los dioses y diosas encargados de estas actividades se dividían en orden jerárquico y dependiendo de este orden los individuos empleaban y dedicaban sus actividades a satisfacer las necesidades de estas deidades para que se mantuvieran contentos y no mandaran la enfermedad como castigo, por ejemplo, Temazcalteci, esta diosa mayor se encargaba de las medicinas y de las hierbas utilizadas como medicamentos para restablecer la salud o controlar la sintomatología de las mismas, por tal motivo las parteras, los médicos, cirujanos, sangradores y los adivinos adoraban a esta diosa para que les brindara sabiduría y protección a ellos y sus pacientes para que se recuperaran de su malestar o en su caso parir de manera óptima a sus bebés.
Dentro de la jerarquía de los dioses menores existen varios de ellos, pero los que más sobresalen por estar relacionados con el proceso de salud - enfermedad son los siguientes. Macuilxochitl (cinco flores), a este dios se le veneraba en las principales casas de los señores más importantes de esta sociedad, la manera en que se le rendía tributo era por medio de ayuno y de abstinencia sexual; si los aztecas no seguían este tipo de ofrendas atribuían las enfermedades de las partes secretas (enfermedades de transmisión sexual) como castigo por la falta a esta tradición.
Los elementos como el agua eran de vital importancia para el culto y los tratamientos dados a los individuos para curarlos, por ejemplo, el dios Yxtlilton (el negrillo), contaba con un templo donde de llenaban tinajas de agua que tenían el nombre de tlilalt (agua negra) la cual se daba de beber a los niños que enfermaban, pues le atribuían efectos curativos.
Xipetotec (desarrollado), este dios se le atribuyeron enfermedades como la viruela, la sarna, apostemos, y diversas enfermedades de los ojos. Por otra parte, los Tlaloques, eras dioses que adquirían la forma que los indígenas imaginaban de ellos.
- Sahagún.,B. d. (1829). Historia General de las casas de Nueva España. Que en doce libros y dos volúmenes. Tomo primero. Recuperado el 15 de 01 de 2018, de https://goo.gl/zVDBGX.
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